La parte del cuerpo más difícil de ajustar

"La parte del cuerpo más difícil de ajustar en las asanas es el cerebro." B.K.S Iyengar

Hace unos 25 años fui a mi primera clase de Yoga Iyengar, no había hecho una postura en mi vida, y caí por casualidad en aquella clase. Aquella casualidad transformó mi vida. Pasados unos 10 minutos pensé: “Esto es para mí” aunque no sabía bien porqué, sentí una especial y profunda atracción por esta disciplina hasta entonces totalmente desconocida para mí. Para mayor sorpresa andaba por entonces inmersa en un trabajo donde el estrés, los viajes y la presión eran el denominador común de cada día. La revelación de aquella primera clase fue determinante para que a los pocos años dejara a un lado mi profesión y dedicara mi vida a la enseñanza de este magnifico arte del Yoga.

Me hablaron, durante esta primera clase, de subir las rótulas, llevar las ingles externas atrás o mover los dedos de los pies hacia el rostro. Por supuesto que en la vida había movido los dedos de los pies en la posición que me pedían, ni sabía como era posible esto de mover las ingles, me pareció impensable esta combinación de lo que para mí era inaccesible en aquel primer día.

Años más tarde fui descubriendo y profundizando esta conexión del cuerpo, la mente, la respiración, la inteligencia y el espíritu. La acción: el movimiento con inteligencia. Cuando conectamos de esta manera estos aspectos podemos decir que hacemos Yoga.
Entendemos el comentario del famoso Yehudi Menuhin, sobre Guruji: “B.K.S Iyengar es mi mejor maestro de violin”.

Pasaron muchos años y todavía necesito muchos más, para aprender a descubrir la importancia y magnitud de penetrar en las posturas en este maravilloso arte que gracias a nuestro querido Guruji B.K.S Iyengar nos ha enseñado paso a paso, detalle a detalle a mejorar y a conectar con uno mismo en cada una de las posturas, en los ejercicios de respiración Pranayama, en el arte de la vida, en definitiva.

En el arte del Yoga no sólo hay un aspecto para transformar y perfeccionar la vida de cada uno sino que Patanjali desarrolló ocho estadios en la vía de la realización.
Chitta en estado de embotamiento se ve purificada a través de Yama, Niyama y Asana que mueven a la mente hacia la actividad. Asana y Pranayama llevan la mente fluctuante a un estado de cierta estabilidad. Las disciplinas de Pranayama y Pratyahara vuelven atenta la mente y focalizan su energía. A medida que se progresa, serán los estadios superiores del Yoga los que predominen, si bien los estadios previos, que sientan las bases, no han de ser descuidados.

Los ocho estadios del Yoga conforman los cimientos de unos principios éticos universales y una disciplina individual. Los Yoga Sutras, compuestos por el sabio Patañjali entre los siglos V y II a.C., es el texto en el que, en 196 aforismos, se sistematiza la ciencia del yoga por vez primera. La práctica y la enseñanza de
Yogacharya B.K.S. Iyengar están basadas en estos aforismos, en los que se expone el camino que ha de seguir el practicante para alcanzar la meta del yoga.

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